Los científicos del Departamento de Energía de EE.UU. presentaron las primeras cepas de Escherichia coli diseñadas para digerir biomasa de pasto aguja con el fin de fabricar combustibles para el transporte sin necesidad de aditivos enzimáticos. «Este trabajo demuestra que podemos reducir uno de los elementos más caros del proceso de producción de biocombustibles: la adición de enzimas para despolimerizar la celulosa y la hemicelulosa y obtener azúcares fermentables», afirma Jay Keasling, Consejero Delegado de JBEI y director de esta investigación. «Esto nos permitirá reducir los costes de producción del combustible consolidando la fase de despolimerización y la fase de fermentación en un único proceso». Los investigadores creen que E. coli es uno de los principales factores que explican el éxito de su investigación. Esta bacteria se ha utilizado durante muchos años en la fabricación de diversos productos químicos debido a su incomparable «tractabilidad genética y metabólica». Su próximo objetivo es aumentar el rendimiento de producción de los combustibles que fueron capaces de sintetizar a partir del pasto aguja.