Se ha descubierto que el patógeno bacteriano Pseudomonas syringae —que afecta a toda una serie de importantes cultivos económicos como el arroz, el maíz, la soja, el tomate, el pepino, muchas leguminosas y, más recientemente, al castaño en el Reino Unido— tiene dos genes que codifican los «pili», las estructuras en forma de aguja que penetran en las células de las plantas para inyectar distintas proteínas causantes de enfermedades.
Se cree que este descubrimiento de los investigadores del Imperial College of London, dirigidos por Jörg Schumacher, autor principal del estudio publicado en Nature Communications, es un avance evolutivo excepcional del mecanismo de infección de las bacterias. Con esta información, los investigadores analizarán en mayor profundidad los mecanismos moleculares de la interacción de la plaga con el huésped con la esperanza de encontrar un método más dirigido y sofisticado de control en los cultivos afectados.