Un grupo de científicos de la Universidad del Estado de Michigan, de la Universidad de York, de la Universidad del Estado de Ohio y del Museo Americano de Historia Natural (Estados Unidos) han colaborado para realizar un estudio de poblaciones de insectos beneficiosos en tres tipos de cultivos biocombustibles:
maíz, pasto aguja y pradera nativa mixta (hierbas y flores silvestres autóctonas).
En su estudio han puesto a prueba la hipótesis de que «los cultivos biocombustibles que comprendan comunidades vegetales más diversas sustentarán un mayor número de insectos beneficiosos».
Entre sus conclusiones, destacan las siguientes:
(1) las abejas son más abundantes en el pasto aguja y en la pradera que en el maíz,
(2) durante el período de muestreo de julio, el pasto aguja y la pradera tenían una mayor «abundancia de especies de abeja» que el maíz,
(3) «los insectos beneficiosos responden en general positivamente al incremento de la diversidad vegetal de las praderas y los pastos aguja; sin embargo, si se gestionan como cultivos exclusivos, la diversidad de plantas y artrópodos puede decrecer. El informe se ha publicado en la revista BioEnergy Research.