Miembros de la Organización para la Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) trabajan en el desarrollo de cereales básicos con mayores niveles de almidón resistente, un tipo de almidón que puede reducir el riesgo de daños en el ADN del colon que pueden causar cáncer intestinal. El almidón resistente está presente en algunos panes y cereales integrales, leguminosas, bananas e incluso en los platos cocinados de pasta, arroz y patata. El almidón resistente no es digerido por el intestino delgado, sino que pasa al intestino grueso, donde tiene efectos saludables. Según un estudio publicado en la última edición de la revista The Journal of Nutrition, las dietas con alto contenido en proteínas y grasas pueden incrementar el riesgo de sufrir cáncer intestinal, pero el consumo de almidón resistente podría eliminar ese riesgo. Según el Dr. Trevor Lockett de CSIRO, «hemos intentado desarrollar cereales con mayor contenido en almidón resistente, fundamentalmente para aumentar la variedad de alimentos ricos en almidón resistente que consumimos con bastante frecuencia dentro de nuestra dieta». CSIRO ha logrado desarrollar cebada con un alto contenido en almidón resistente, BarleyMax, que se añade a cereales comerciales. El objetivo de CSIRO es incrementar el contenido de almidón resistente de cereales de consumo habitual, como el trigo. En uno de sus estudios, diseñaron genéticamente una variedad de trigo con elevados niveles de almidón resistente, llamado amilosa.