Científicos del Instituto de Biodiseño de la Universidad del Estado de Arizona (EE.UU.) tratan de establecer las condiciones que optimicen el crecimiento de un grupo de microorganismos denominados «cianobacterias», que son una fuente potencial de biocombustibles y productos bioquímicos.
Las cianobacterias pueden considerarse una opción de interés como fuente de biocombustibles por las siguientes razones:
(1) son fotosintéticas y, según el Dr. Hyun Woo Kim, investigador asociado de posdoctorado, pueden producir «unas 100 veces más combustible limpio por hectárea que otros cultivos biocombustibles»,
(2) sólo necesitan luz solar, agua, dióxido de carbono y algunos nutrientes para crecer,
(3) no compiten por el suelo que se utiliza para producir alimento y pueden cultivarse en fotobiorreactores compactos.
La investigación se ha centrado en el cultivo de la cepa de cianobacteria Synechocystis PC803 en un fotobiorreactor. Se ha observado que el fósforo es un componente importante para que el organismo pueda «utilizar eficientemente el dióxido de carbono en su ciclo de crecimiento». La productividad de biomasa es mayor cuando se aporta fósforo adicional al medio de crecimiento (denominado «BG-11»).
«Aunque ya se había examinado el contenido de fósforo en relación con el problema de la eutrofización en los lagos y otras aguas continentales, no se había analizado en profundidad su importancia para el crecimiento controlado de fotótrofos como las cianobacterias en un fotobiorreactor». El escenario de producción incluye la utilización del dióxido de carbono emitido por las centrales eléctricas y los nutrientes de las aguas residuales.