Científicos de la Universidad de California-Los Ángeles y del Centro de Investigaciones Bioenergéticas del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (Estados Unidos) han descrito la conversión directa de celulosa en el biocombustible avanzado isobutanol. Se considera un importante avance en la búsqueda de tecnologías más rentables para la producción de biocombustible a partir de biomasa lignocelulósica.
Convencionalmente, la producción de biocombustible a partir de biomasa lignocelulósica conlleva una serie de fases que disgregan las moléculas de celulosa antes de que puedan ser transformadas por los microorganismos en biocombustibles. Actualmente, el etanol es el principal biocombustible producido a partir de biomasa lignocelulósica. Sin embargo, se cree que el biocombustible del futuro será el butanol o el isobutanol, porque tienen mejores propiedades de combustión que el etanol.
Se considera que este nuevo método reduce notablemente el coste de la producción de biocombustibles avanzados a partir de biomasa lignocelulósica porque la fase de pretratamiento ya no es necesaria. El nuevo proceso de conversión bacteriana directa de la celulosa en isobutanol requiere una bacteria, Clostridium cellulolyticum, que se ha «diseñado metabólicamente» para desviar una vía metabólica a la producción de isobutanol.
Los resultados completos del estudio se han publicado en la revista Applied and Environmental Microbiology.