En la Semana de Estudios de la Academia Pontificia de las Ciencias (PAS), que tuvo lugar del 15 al 19 de mayo de 2009 bajo la dirección del Dr. Ingo Potrykus, se abordó la importante cuestión de las «Plantas modificadas genéticamente (MG) para la seguridad alimentaria en el contexto del desarrollo».
Los participantes, entre los que no estuvo el Vaticano, apoyaron la necesidad de adoptar algunas medidas fundamentales: * mejorar el suministro de información fiable a los reguladores y a los productores para facilitar la toma de decisiones acertadas basadas en los conocimientos actuales;
* normalizar y racionalizar los principios aplicados en la evaluación y aprobación de nuevas variedades de cultivos con independencia del proceso de obtención (convencional o de ingeniería genética) para que sean científicos, basados en los riesgos, predecibles y transparentes;
* reevaluar la aplicación del principio de precaución a los cultivos MG utilizando la predicción científica como base para la acción;
* evaluar el Protocolo de Cartagena, para asegurar su coherencia con el actual conocimiento científico;
* liberar a las técnicas de MG de la regulación excesiva y acientífica para facilitar el mejoramiento de la productividad agrícola y la nutrición;
* promover la tecnología para ayudar a los pequeños agricultores a optimizar su productividad;
* fomentar la adopción generalizada de prácticas productivas sostenibles para mejorar la vida de los pobres y necesitados;
* asegurar que se utilizan las técnicas apropiadas de mejoramiento MG y asistido por marcadores para mejorar los cultivos de quienes padecen inseguridad alimentaria;
* alentar a los organismos de asistencia y entidades benéficas internacionales para que actúen con urgencia con el fin de prestar su apoyo y ejercer su responsabilidad moral para garantizar la seguridad alimentaria;
* facilitar las relaciones de cooperación entre el sector público y el privado para velar por la explotación sin costes de las tecnologías de MG para el bien común en los países en desarrollo, donde tendrían mayor impacto.
Estas conclusiones son muy importantes. Para más información, visite la noticia original, donde encontrará 31 aportaciones científicas, incluida la declaración de la conferencia en las lenguas de mayor difusión, publicadas conjuntamente por Elsevier en New Biotechnology, vol. 27/5, y por la Academia Pontificia de las Ciencias.