Bélgica ha levantado ya la prohibición de los ensayos de campo de plantas modificadas genéticamente. El Instituto Biotecnológico de Flandes (VIB) ha obtenido autorización del Gobierno Federal de Bélgica para la liberación limitada y controlada de álamos transgénicos que producen una madera de con menos lignina y más celulosa. Es el primer ensayo de campo que se realiza en este país desde 2002. Según un informe de Europe Biotech News, el VIB tuvo que comparecer ante el Consejo de Estado, el más alto tribunal de Bélgica, para obtener la autorización para este ensayo. En mayo de 2008, la solicitud de VIB para realizar el ensaño fue denegada incluso después de recibir la aprobación del Consejo Belga de Asesoramiento sobre Seguridad Biológica y del Ministerio de Medio Ambientes de la región de Flandes. La lignina confiere a las plantas resistencia y protección contra patógenos y plagas. Sin embargo, el proceso para separar la lignina de la celulosa de alto contenido energético puede ser muy complicado y costoso. Las plantas modificadas genéticamente con niveles alterados de lignina podrían ser la clave para conseguir un proceso de fabricación de etanol más barato y ecológico. Los álamos que van a ensayar los investigadores del VIB contienen un 20% menos de lignina y un 17% más de celulosa por gramo de madera. Los ensayos en invernadero revelan que los álamos transgénicos producen un 50% más de etanol que las variedades convencionales.