El Instituto Internacional de Investigación del Arroz ha puesto en marcha un centro de investigación destinado a satisfacer las necesidades de los científicos que trabajan en el desarrollo de líneas tolerantes a la sequía por medios convencionales y transgénicos. Los científicos también han desarrollado un protocolo que imita las condiciones de sequía en los campos de las llanuras. «Este centro nos permite evaluar una población de plantas de gran tamaño para tener en cuenta posibles variaciones de los efectos de un transgén sobre el crecimiento de la planta y el rendimiento del cultivo», explica el fitofisiólogo Rachid Serraj. Para analizar el rendimiento del cultivo se utilizan estudios del impacto del déficit hídrico en el crecimiento de la planta y otras medidas no destructivas. Otros caracteres analizados son la floración, la formación de brotes, la formación del grano, la transpiración, la temperatura de la cubierta vegetal, la fotosíntesis, el enrollamiento de las hojas, la biomasa radicular y la fertilidad de las espigas. Además, el centro dispone de una parcela con control de anegamiento que permitirá a los científicos comparar la respuesta de distintas variedades a distintas condiciones y predecir el rendimiento de estas líneas como si estuvieran en el campo.