Los Estados miembros de la Unión Europea siguen un régimen unificado de regulación de la biotecnología. Sin embargo, la diversidad de necesidades industriales (especialmente para productos forrajeros) y de opiniones públicas en los Estados miembros se traduce en formas diferentes de enfocar la regulación. Así se pronuncia el informe agrobiotecnológico anual sobre la EU-27 preparado por el Servicio Agrario Exterior del Departamento de Agricultura de EE.UU.
Se establecen las cuatro categorías siguientes de Estados miembros según su enfoque de la biotecnología:
* Estados miembros productores de MG, como la República Checa, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia y España. Todos ellos producen cultivos MG y los agricultores y la industria son favorables a esta tecnología.
* Los Estados miembros preparados para adoptar esta tecnología debido a la percepción positiva de la industria y a la ausencia de oposición de su opinión pública son los que integran el Benelux más Dinamarca, Estonia, Finlandia, Lituania, Suecia y el Reino Unido. Sin embargo, en este grupo no se producen cultivos MG, ya que los autorizados en la UE no son relevantes para estos mercados.
* Estados miembros con una legislación restrictiva y una opinión pública hostil, pero donde la industria y los agricultores son favorables, son Bulgaria, Francia, Alemania, Irlanda, Letonia y Eslovenia. Estos países no producen cultivos MG, pero Francia y Alemania sí cultivaron maíz MG en el pasado.
* Los Estados miembros con mayor oposición son Austria, Grecia, Hungría e Italia. En estos países, la biotecnología tiene una imagen negativa para la opinión pública, las políticas nacionales son restrictivas y la industria no se abre a esta tecnología.