La producción de aceite energético o bioaceite a partir de cañote de maíz podría ser más rentable, eficiente y sostenible que la transformación del producto en etanol celulósico. El cañote está formado por las hojas, las espatas, los zuros y las cañas de la planta del maíz. Los científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos afirman que podría ser una fuente abundante de materia prima para la producción de etanol celulósico, una vez recolectado el grano. Pero si se retira el cañote del campo, según los científicos, «el suelo sería más vulnerable a la erosión, se agotarían los nutrientes para las plantas y se aceleraría la pérdida de materia orgánica».
En una nota de prensa, el ARS afirma que el equipo de científicos ha utilizado el proceso de pirólisis rápida, que es el calentamiento rápido en ausencia de oxígeno, para transformar el cañote y los zuros del maíz en bioaceite y biocarbón. Se ha observado que el bioaceite aprovecha el 70% del aporte energético total y que la densidad energética del bioaceite es entre 5 y 16 veces superior a la de la materia prima. Por lo tanto, sería más rentable producir bioaceite a través de una red de pirolizadores en lugar de transportar el cañote a una central de producción de etanol celulósico.