El Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del USDA ha iniciado un proceso de mejoramiento molecular de las uvas.
La uva —uno de los cultivos frutales más importantes del mundo— tarda tres años en dar fruto, por lo que el mejoramiento tradicional resulta costoso en tiempo y dinero. El equipo del ARS de Ithaca y Geneva en Nueva York —cuyo trabajo de investigación se ha publicado en la revista PloS One— ha desarrollado un sistema rápido y económico de identificar marcadores genéticos para mejorar la uva y otros cultivos aplicando modernas técnicas genéticas. Gracias a esta tecnología, los investigadores secuenciaron partes representativas de los genomas de diez variedades cultivadas, seis variedades silvestres y el clon Pinot Noir, cuya secuencia se completó en 2007.
Se seleccionaron marcadores genéticos en forma de polimorfismos de un único nucleótido, que actúan como señalizadores para estudiar las relaciones entre las variedades.
Además, esta tecnología también permitirá acelerar la identificación de partes del genoma de la uva que contengan eventos útiles, además de identificar el origen de otros tipos de plantas, caracterizar las relaciones en otras colecciones de plantas y acelerar los esfuerzos de mapeo genético en varias especies de cultivos.