El análisis del ciclo de vida (ACV) se utiliza como instrumento de evaluación de la sostenibilidad de las materias primas biocombustibles. Básicamente, el ACV controla determinados parámetros a medida que el cultivo bioenergético va pasando por las fases de cultivo, transformación y consumo final (combustión) del biocombustible. Este análisis suele centrarse en los aspectos de (1) emisión neta de gases de efecto invernadero (GEI) y (2) rendimiento energético neto. Si la emisión neta de GEI es alta y el rendimiento energético neto (la energía producida por el consumo del biocombustible menos la energía consumida para producir el biocombustible), la materia prima en cuestión puede tener «problemas de sostenibilidad». La emisión neta de GEI y el rendimiento energético neto están relacionados con lo que se conoce como «huella de carbono» y «huella energética», respectivamente. Algunos analistas consideran que debería incorporarse el consumo neto de agua (lo que sería una «huella hídrica») al ACV de las materias primas biocombustibles. Esto se debe al hecho de que el agua es un recurso escaso en muchos países y es posible que una determinada materia prima registre buenos niveles de emisión neta de GEI y rendimiento energético neto, pero necesite grandes cantidades de agua para el cultivo. Por tanto, en los países que padecen escasez, un elevado consumo de agua puede anular las ventajas de una determinada materia prima. Los investigadores del Laboratorio Tecnológico y Social de Dübendorf (Suiza), del Instituto de Ingeniería Ambiental de Zúrich (Suiza) y de la Universidad Tecnológica Nacional de Buenos Aires (Argentina) describen la incorporación del consumo de agua a su análisis comparativo del ciclo de vida de la producción de biodiésel a partir de cánola de regadío y de secano en Argentina. Entre las conclusiones de este estudio, cabe destacar las siguientes: (1) las cadenas de producción de biocombustibles a partir de cultivos de secano no registran grandes variaciones en el consumo de agua y se sitúan en el mismo nivel que los combustibles fósiles, (2) «el consumo de agua en la agricultura predomina en los resultados de todos los cultivos de regadío», (3) el consumo de agua hace que se dupliquen las «puntuaciones del Ecoindicador 99» agregadas para la producción de biodiésel a partir de cánola de regadío. El artículo completo se ha publicado en la revista International Journal of Life Cycle Assessment.