Investigadores de la Universidad de Minnesota y de la Clínica Mayo han trabajado en equipo durante más de cinco años en un proyecto especial sobre biotecnología y genómica médica. Pero ahora han vuelto su atención a las plagas. Los científicos han logrado desarrollar un pesticida inocuo para el ser humano que ataca específicamente a los áfidos, una plaga que ha hecho estragos en los cultivos de todo el mundo. Los áfidos se controlan normalmente con la aplicación de insecticidas organofosforados que bloquean la actividad de la acetilcolinesterasa (AChE), una enzima vital para regular el neurotransmisor acetilcolina. Los organofosfatos actúan sobre un residuo sérico catalítico en la AChE. Como estos agentes también afectan a la AChE de los vertebrados, son tóxicos para otras especies, incluidos los seres humanos y las aves. Varios estudios demuestran que los insecticidas organofosforados pueden afectar al cerebro de los niños y dañar su sistema nervioso en desarrollo. Este equipo ha desarrollado una pequeña molécula que bloquea casi toda la actividad de la AChE en el pulgón verde y el áfido de la soja sin inhibir la AChE de los seres humanos. Los científicos han desarrollado una molécula que, en lugar de actuar sobre el suero, bloquea un residuo de la cisteína en el lugar activo de la AChE, ante lo cual los áfidos y otros insectos no pueden desarrollar resistencias.