China finaliza la aprobación de una terna de cultivos biotecnológicos clave, para utilizar como fibra (algodón Bt), pienso (maíz de fitasa) y alimento (arroz Bt).
Autor: Dr. Clive James, Presidente del ISAAA y autor del Informe Anual del ISAAA sobre cultivos biotecnológicos y MG En el Informe del ISAAA de 2008, predije que «una nueva ola de adopción de transgénicos se está integrando con la primera ola, con un fuerte y constante crecimiento de la superficie agrobiotecnológica global». Esta predicción comenzó a hacerse realidad en la segunda mitad de noviembre de 2009, cuando en el breve intervalo de una semana, el Ministerio de Agricultura (MdA) de China otorgó dos certificados de seguridad biológica y autorizó el arroz Bt biotecnológico (el arroz es el cultivo de alimento más importante del mundo, del cual se nutre la mitad de la humanidad) y el maíz biotecnológico de fitasa (el maíz es el cultivo de pienso más importante del mundo).
Estas dos autorizaciones tienen implicaciones trascendentales para los cultivos biotecnológicos en China, Asia y en todo el mundo. Es importante señalar que el MdA ha realizado un estudio minucioso de diligencia debida para autorizar la plena comercialización de estos dos cultivos biotecnológicos críticos en un plazo de 2 ó 3 años, pendiente de que finalicen los ensayos de campo estándar del proceso de registro que se aplica a todos los nuevos cultivos, convencionales y biotecnológicos. Hay que destacar que China ha completado ya la autorización de una terna de los cultivos biotecnológicos clave siguiendo una cronología lógica: primero fue la FIBRA (algodón), después el PIENSO (maíz) y por último el ALIMENTO (arroz).
Los beneficios potenciales de estos 3 cultivos para China son enormes y se explican a continuación de forma resumida: * El algodón Bt: China planta algodón Bt desde 1997 y más de 7 millones de pequeños agricultores chinos disfrutan ya de un incremento de renta del orden de 220 dólares por hectárea (equivalente a 1.000 millones de dólares a nivel nacional) gracias a un incremento de rendimiento del 10% y una reducción del consumo de insecticidas del 60%, factores ambos que contribuyen a aumentar la sostenibilidad de la agricultura y la prosperidad de los pequeños agricultores pobres. China es el mayor productor de algodón del mundo y en 2008 plantó algodón Bt en el 68% de sus 5,6 millones de hectáreas.
El arroz Bt puede generar beneficios anuales de 4.000 millones de dólares gracias a un incremento de rendimiento del 8% y a una reducción del consumo de insecticidas del 80%, que equivalen a 17 kg por hectárea en el principal cultivo de alimento básico de China, el arroz, que ocupa 30 millones de hectáreas (Jikun Huang et al., 2005). Se calcula que el 75% del arroz de China está infestado con la plaga del barrenador del arroz, que es controlada por el arroz Bt. China es el mayor productor de arroz del mundo (178 millones de toneladas de arroz cáscara), con 110 millones de familias productoras de arroz (un total de 440 millones de personas a razón de 4 por familia) que podrían beneficiarse directamente de esta tecnología, así como los 1.300 millones de consumidores de arroz del país. El arroz Bt aumentará la productividad de arroz más asequible en el preciso momento en que China necesita nuevas tecnologías para mantener su autosuficiencia y aumentar la producción de alimento para superar la sequía, la salinidad, las plagas y otros factores limitadores del rendimiento asociados con el cambio climático y el descenso de los niveles freáticos.
El maíz de fitasa: China es el segundo productor de maíz del mundo (30 millones de hectáreas cultivadas por 100 millones de familias), por detrás de EE.UU.; principalmente se utiliza como pienso para animales. Mantener la autosuficiencia en la producción de maíz y satisfacer el incremento de la demanda de carne en una China más próspera representa un reto enorme. Por ejemplo, la cabaña porcina china, que es la mayor del mundo, se ha multiplicado por 100 en poco más de 30 años, pasando de los 5 millones de cabezas de 1968 a los más de 500 millones actuales. El maíz de fitasa permite a los cerdos digerir más fósforo, lo cual acelera el crecimiento e incrementa la eficiencia de la producción de carne, y reduce además la contaminación por fosfatos generada por el vertido de residuos animales al suelo y amplias masas de agua y acuíferos. El algodón Bt, el arroz Bt y el maíz de fitasa (a destacar que todos ellos son cultivos desarrollados por instituciones públicas chinas) también ofrecen beneficios similares a otros países en desarrollo, especialmente en Asia (pero también en otras partes del mundo), cuya producción agraria sufre limitaciones muy parecidas. Asia crece y consume el 90% de la producción de los 150 millones de hectáreas de arroz del mundo y el arroz Bt puede tener un enorme impacto en este continente. No sólo podría contribuir a incrementar la productividad, sino también a aliviar las duras condiciones en que viven muchos pequeños agricultores que representan el 50% de los pobres del mundo.
En Asia hay también 50 millones de hectáreas de maíz que podrían beneficiarse de la introducción del maíz biotecnológico. La posición de liderazgo mundial en la que se sitúa China con la autorización del arroz y el maíz biotecnológicos podría ser una influencia positiva para la aceptación de los cultivos alimentarios y forrajeros biotecnológicos en Asia y en todo el mundo, sobre todo en los países en desarrollo. La autorización y despliegue en China de arroz y maíz biotecnológicos, que son los cultivos alimentarios y forrajeros más importantes del mundo, con el fin de mantener su «autosuficiencia» frente a la «seguridad alimentaria» (una distinción significativa) puede servir de modelo a otros países en desarrollo y podría tener importantes implicaciones para: * un proceso más ágil y eficiente de autorización de los cultivos biotecnológicos en los países en desarrollo; * nuevos modos de transferencia y puesta en común de tecnologías Sur-Sur, incluidas las asociaciones entre el sector público y el privado; * un comercio internacional de arroz más ordenado y con menor probabilidad de que se repitan alzas de los precios como las que ocurrieron en 2008 y que fueron devastadoras para los pobres; y * mayor autoridad y responsabilidad para los países en desarrollo a fin de optimizar su «autosuficiencia» y ofrecerles un incentivo mayor para que se comprometan a alcanzar su parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2015. Por último, el arroz Bt y el maíz de fitasa sólo son los primeros de los muchos eventos agronómicos y de calidad que se integran en cultivos biotecnológicos mejorados, con un rendimiento y calidad notablemente incrementados, que pueden contribuir a duplicar la producción de alimentos, piensos y fibra con menos recursos, especialmente agua y nitrógeno, en el horizonte de 2050. La autorización por parte de China del primer gran cultivo alimentario biotecnológico, el arroz Bt, puede ser un catalizador único para que los sectores público y privado de los países en desarrollo y de los países industrializados colaboren en una iniciativa global para alcanzar el noble objetivo de conseguir «alimentos para todos y autosuficiencia» en una sociedad más justa. Referencia: Huang, J., R. Hu, R. Scott y C. Pray. 2005. «Insect-Resistant GM Rice in Farmers' Fields: Assessing Productivity and Health Effects in China» (El arroz MG resistente a insectos en los campos de los agricultores: evaluación de la productividad y los efectos para la salud en China). Science: 308:5722 (688-690). http://dx.doi.org/10.1126/science.1108972